Día a día taxistas deben pagar un cupo de 2 soles para ser “protegidos” de otras bandas delincuenciales.
Trujillo, la ciudad indomable
Los conductores para ser identificados tienen un sticker con el símbolo de la organización delictiva a la que pagan.
Trujillo se caracteriza por ser “La capital de la eterna primavera”, pero ya desde hace varios años, viene siendo una de las ciudades más peligrosas del Perú, pues se han organizados bandas delincuenciales que operan desde distinto penales y de ese modo chantajear a las personas y en especial a los taxistas con el cobro de cupos, pues de no pagar corren el riesgo de perder su vehículo, el robo de su vivienda, algún atraco de violencia hacia su familia, agresión personal, e inclusive violaciones.
Un taxista reveló, que desde hace un año, viene pagando 2 soles diarios a una banda delincuencial que opera desde el penal “El Milagro”. Este humilde taxista, ya se siente cansado de llenarle los bolsillos a quienes amenazan con su vida o la de sus familiares, pero afirma no tener otra alternativa, sino corren las represalias.
Por tal motivo, los taxistas se ven obligados a colocar un sticker, ya sea en el parabrisas de su vehículo, o en el chasis. Con el holograma son identificados por aquellas personas que dicen “cuidarlo”, durante el trayecto de su trabajo y así evitar que otra banda lo asalte.
Un dato muy importante es que los extorsionadores en Trujillo colocan explosivos en las viviendas de todo aquel individuo que se niegue a pagar su cupo.
Desde hace algún tiempo la Policía Nacional, se viene enfrentando con los delincuentes para de una vez erradicar la violencia, por tal motivo, el jefe policial de La Libertad, el general Raúl Becerra, reveló el 20 de Octubre pasado que en Trujillo han muerto hasta la fecha un total de 56 delincuentes en enfrentamientos contra la policía. Un caso que ha generado controversia, ya que el ex director de la Policía Nacional del Perú Gustavo Carrión, escribió en el blog Espacio Compartido que “El uso lateral de las armas de fuego para eliminar delincuentes provocará la retaliación de la violencia”.
La situación en Trujillo es extrema, ya que una de las víctimas Giuliana Paredes Gutiérrez (16), el impacto de una bala perdida casi acaban con su vida y con la del bebé que llevaba en el vientre, luego de que un proyectil le perforara el útero, negándole la posibilidad de ser madre. El responsable fue un menor de edad que trababa de matar a su rival en medio de un tiroteo. Otra víctima es una niña de apenas 6 años, quien recibió un balazo en la cabeza por parte de un delincuente que se enfrentaba a tiros con otro malhechor por un motín robado. Ahora el responsable del disparo amenaza de muerte a la familia de la menor si es que estos lo denuncian.
En una encuesta el 61% de los entrevistados consideró que la delincuencia es el mayor problema de la ciudad.









